San Martín de los Andes
La perla turística de la provincia de Neuquén, es una villa muy bonita emplazada a las orillas del lago Lácar, nombre del departamento provincial del que es la cabecera. Con 640 metros de altitud, se halla integrada en el Parque Nacional Lanín, el volcán que se observa desde algunos lugares de la localidad.
Como todas las poblaciones de la Patagonia su fundación por el Coronel Jorge Juan Rhode, en 1898, tenía un claro fin de seguridad nacional y consolidación de soberanía de Argentina sobre unos territorios muy apetecidos por parte de Chile. A solo 45 km está la frontera con ese país.
Un anfiteatro montañoso por tres costados y el Lácar por el otro le dan un encanto propio de cuentos de hadas. Pero es real y allí está, en la Patagonia Argentina.
Suelo y entorno propicios para ser un edén
Un valle que desciende suave hacia la orilla del Lago Lácar y el acceso hacia el denominado Corredor de los Lagos, un excepcional circuito integrado de volcanes, espejos de agua, arroyos de deshielo, ríos y bosques, hacen de San Martín de los Andes el epicentro de una actividad turística en la patagonia que, desde hace muchos años, la han convertido en elección para unas buenas vacaciones en todo el mundo.
Su planta urbana se asienta sobre un sistema natural conocido como Andes Patagónicos Húmedos, montañas cubiertas de abigarrados bosques nativos de Nothofagus (falsas hayas) como el roble pellín, coihue, lenga, raulí y ñire, que se complementan con coníferas: ciprés y araucarias, y una gran biodiversidad florística y faunística, protegida por el Parque Nacional Lanín.
La cercanía inmediata a una de las más grandes áreas de conservación de la patagonia argentina, sumada a la vocación urbanística de aldea de montaña de la ciudad, conforma una región de alta calidad ambiental dónde aspectos tales como aguas cristalinas y aire puro son una bienvenida constante.









